Esta es la típica pregunta que tratamos con muchos clientes y para la cual no hay una única respuesta correcta.

Para mí el hecho de tener unos ahorros, sobre todo es sinónimo de seguridad y tranquilidad financiera. Cada persona tendrá su propia frontera de ahorros a partir de la cual se sienta cómoda a largo plazo delante de cualquier imprevisto.

No es lo mismo que te sorprenda cualquier situación desagradable con un buen colchón que sin él. Ya que gracias al ahorro vas a tener más paz mental y flexibilidad en dadas situaciones inesperadas.

Hay varios pasos que siempre sigo a la hora de establecer un plan de ahorro:

1. Establecer metas financieras

Poder definir unas metas claras es el primer paso para tomar acción y saber realmente que es lo que te va a motivar para llevar a cabo ese ahorro. No le vas a dar la misma prioridad a una meta que para ti es importante delante de ahorrar por ahorrar.

Para poder establecer estos objetivos, tu situación personal, profesional y familiar será clave. Partiendo de tu situación se puede empezar a planificar y poner orden en que es realmente importante para ti.

Piensa que cada persona puede tener más de una meta, la cual tendrá su propio plan de acción, un plazo temporal de ejecución, una determinada cantidad de dinero…

Las metas financieras más comunes son: un fondo de emergencia, la jubilación, la compra de una vivienda, la educación de los hijos, entre otras.

2. Tener claros tus números y aplica estrategias para aumentar tu ahorro

El segundo paso es tener claro que pasa en tus finanzas y con esto me refiero a conocer en detalle tus ingresos, que normalmente es la parte fácil, tus gastos fijos, los variables y si tienes deuda.

Lo que acostumbran a decir los profesionales es que deberías de poder ahorrar un 20% de tus ingresos. Sin embargo, habrá personas que podrán ahorrar más y otras menos.

Si tus ahorros ya son constantes en el tiempo tienes mucha ventaja ganada; sin embargo, si aún no has llegado o no has podido ahorrar cada mes de manera regular, hay que revisar esos números y tus prioridades financieras. Por eso es tan importante marcar unos objetivos que realmente te motiven.

Analiza en detalle todos tus gastos para poder detectar las fugas que tienes en tu economía y como poder ajustarlo para pasar una parte de gastos a ahorros. Piensa que muchas veces se nos va el dinero en cosas que realmente no necesitamos y con pequeños cambios puedes empezar a ahorrar ni que sea 50 € al mes. No es mucho, pero calcula lo que podrías conseguir ahorrando eso de manera constante en el tiempo durante varios años…

Aprovecha las herramientas disponibles para también potenciar el ahorro. ¿Conocías aplicaciones que te automatizan el ahorro? Muchas veces el simple hecho de, por ejemplo, planificar una transferencia automática mensual hará que ahorres o no. Piensa que nosotros como personas muchas veces preferimos disfrutar el ahora y posponer lo que realmente nos importa.

3. Un seguimiento constante al ahorro

Revisa y ajusta regularmente tu plan. Piensa que tus circunstancias y metas cambian con el tiempo, por eso es importante que tu plan también sea capaz de hacerlo.

No te tomes tu plan como algo rígido. Tómatelo como un destino a donde te gustaría llegar, sin embargo, puede ser que tu ruta para llegar allí cambie.

Recuerda en marcarte grandes objetivos, pero da pequeños pasos constantes hacia ellos.

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